Estados Unidos enviará 150 millones de dólares a Venezuela

Estados Unidos anunció el jueves que aprobó el envío de 150 millones de dólares en ayuda a Venezuela tras los dos terremotos que causaron al menos 188 muertes, anunció este jueves el Departamento de Estado.
El paquete incluiría 50 millones de dólares en nuevos convenios bilaterales para ayudar a grupos que ya trabajan en Venezuela, así como una contribución de 100 millones de dólares a un fondo humanitario de la ONU para el país.
Estos fondos apoyarán la labor de organizaciones como como World Vision, Samaritan's Purse, Catholic Relief Services, International Medical Corps, la Organización Internacional para las Migraciones y el Programa Mundial de Alimentos, indicó el Departamento de Estado.
El gobierno de Donald Trump también va a enviar a un equipo de respuesta ante desastres naturales y dos unidades de búsqueda y rescate urbano.
"Contamos con una respuesta de todo el gobierno. Será amplia, rápida y eficaz", declaró el secretario de Estado, Marco Rubio, durante una visita a Baréin, y señaló ante la prensa que el ejército estadounidense desempeñará un "importante papel logístico" en Venezuela.
El Comando Sur de Estados Unidos indicó que estaba colaborando en la operación de ayuda y socorro, y que iba a proporcionar transporte aéreo y otros recursos.
Venezuela sufrió el miércoles dos sismos de magnitud 7.2 y 7.5 en un lapso de menos de un minuto que causaron al menos 188 muertos y cuantiosos daños materiales.
Daños en infraestructura
Evaluaciones preliminares de la vasta infraestructura petrolera, gasífera y de refinación de Venezuela conducidas por trabajadores han mostrado daños limitados de los terremotos que dejaron más de 180 muertos y unos mil 500 heridos, además de derribar edificios y provocar apagones.
Las principales regiones productoras, refinerías, oleoductos y terminales del país no sufrieron daños, ya que en su mayoría se encuentran lejos de las ciudades afectadas. Sin embargo, la falta de electricidad genera dudas sobre la sostenibilidad de la producción petrolera —que rondaba los 1.2 millones de barriles por día antes de los sismos—, dijeron diversas fuentes.
En la región central, cerca de los epicentros de los sismos, el complejo petroquímico Morón —el segundo más grande en operación en el país— reinició actividades el jueves tras una breve paralización, mientras que la pequeña refinería El Palito permanecía parcialmente fuera de servicio, según indicaron autoridades y fuentes del sector.
Las evaluaciones de la infraestructura continuarán esta semana a medida que se realizan las reparaciones.
Entretanto, el jueves tanqueros cargaban crudo y combustible sin interrupciones en las principales terminales de exportación del país -Jose, Puerto La Cruz, Amuay, Cardón y Bajo Grande-, señalaron las fuentes, añadiendo que se prevén retrasos debido a que los trámites administrativos y las autorizaciones están tomando más tiempo de lo habitual.
El Centro de Refinación Paraguaná, el más grande del país, operaba a los mismos niveles previos a los terremotos, dijeron trabajadores. No se han reportado daños mayores en las principales regiones productoras de crudo, concentradas mayoritariamente en la Faja del Orinoco y en el occidente de Venezuela.
Las empresas estatales Pequiven y PDVSA no han ofrecido información sobre el estado de sus operaciones. El Ministerio de Petróleo de Venezuela no respondió a una solicitud de comentarios.
Aún no está claro el estado de algunas terminales de combustible e instalaciones de almacenamiento de uso interno situadas cerca de las zonas afectadas por los sismos.
Con información de Excelsior.
