5 cosas que quizás no sabías del nuevo presidente de EU

Joe Biden, presidente, Estados Unidos,
Con 78 años, Joe Biden es el presidente de Estados Unidos de más edad.

El demócrata, de 78 años, asumió el poder este miércoles en una ceremonia inusual por las altas medidas de seguridad que se adoptaron para evitar posibles ataques y disturbios.

 

Su llegada a la presidencia se produce además en un momento de gran polarización y enfrentamiento que culminó el pasado 6 de enero en la toma del Capitolio por parte de violentos seguidores del presidente saliente, Donald Trump.

 

Te contamos algunos detalles destacados de su vida personal y profesional.

 

1. Un político de carrera

Como insistió en recordarlo Trump durante la campaña para las elecciones del pasado 3 de noviembre, Biden lleva más de 47 años activo en la política estadounidense.

 

Su carrera en Washington DC empezó en el Senado en 1973, donde consiguió un escaño por el estado de Delaware recién cumplidos los 30 años.

 

Como senador, Biden cimentó la imagen de político cercano, conciliador y con habilidad para llegar a acuerdos con sus oponentes.

 

También tomó algunas decisiones no tan elogiadas, como la ley de justicia penal de 1994 redactada por él y aprobada durante el primer gobierno de Bill Clinton.

 

La reforma tenía como objetivo poner freno a décadas de creciente violencia, pero derivó en encarcelaciones masivas, con un especial impacto en la población negra y latina.

 

2. La tragedia que marcó su estreno político

Desgraciadamente, la alegría por haber ganado la elección al Senado no le duró mucho tiempo.

 

Unas semanas después de su victoria, su familia sufrió un grave accidente de tráfico mientras él estaba en Washington DC entrevistando a personal para su nuevo despacho.

 

Su esposa Neilia y los tres hijos del matrimonio volvían de comprar el árbol de Navidad cuando un camión que transportaba mazorcas de maíz chocó lateralmente con su auto.

 

La mujer, de 30 años, y la hija pequeña, Naomi, de 13 meses de edad, murieron.

 

Los niños -Beau, de 3 años, y Hunter, de 2- resultaron gravemente heridos y fueron hospitalizados, pero sobrevivieron.

 

3. Dolor y empatía

Biden, que tomó juramento de su cargo en el Senado en la habitación del hospital donde se recuperaba su hijo Beau, no sabía si seguir adelante con su carrera como senador.

 

Criado en una familia católica de clase trabajadora, su padre repetía un breve pero contundente mantra: "Levántate, levántate después de haber sido derribado".

 

Eso es lo que hizo. Decidió volcarse en el trabajo, pero sin alejarse de sus hijos.

 

De esa época data una de las anécdotas destacadas de sus primeros años como senador: cada día hacía en tren el trayecto de ida y vuelta entre su casa en Wilmington, Delaware, y Washington DC, más de 300 kilómetros diarios para estar cerca de los suyos.

 

Fue así como Biden desarrolló un estrecho vínculo con sus hijos que no hizo más que reforzarse a medida que se hacían adultos.

 

En 1977, Biden se casó con Jill, una profesora universitaria con quien tiene una hija, Ashley, y junto a quien logró reconstruir su familia.

 

Muchos vieron en Beau al posible sucesor de su padre en la política. Tras servir en Irak con la Guardia Nacional en 2008, Beau fue fiscal general del estado de Delaware por dos períodos y tenía por delante una brillante carrera.

 

Pero en 2013 le fue diagnosticada una rara forma de tumor cerebral y murió dos años después.

 

4. Globalista y comprometido con el planeta

Biden ha defendido la necesidad de rehacer las relaciones de EE.UU. con los países aliados que, en su opinión, se han visto afectadas durante la presidencia de Trump.

 

Promete regresar al Acuerdo de París de lucha contra el cambio climático y al seno de la Organización Mundial de la Salud, por ejemplo.

 

Experiencia no le falta: estuvo al frente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado y presume de que ha "conocido a todos los líderes importantes del mundo en los últimos 45 años".

 

Sus decisiones en la esfera internacional no han estado exentas de críticas.

 

En 1991 votó en contra de la Guerra del Golfo; sin embargo, en 2003 estuvo a favor de la invasión de Irak para después convertirse en un crítico de la implicación de Estados Unidos en ese país.

 

5. Propenso a las meteduras de pata

Los detractores de Biden opinan que es un desfasado miembro del establishment, demasiado mayor para el cargo y con tendencia a meter la pata.

 

Su estilo directo y campechano le ha causado algunos problemas, como cuando en plena campaña dijo que si un afroestadounidense no estaba convencido de votar por él significaba que no era negro, unas declaraciones por las que se disculpó posteriormente.

 

Biden dice que el recuerdo de su tartamudez infantil hace que no le guste leer los discursos de un apuntador electrónico y por eso prefiere hablar de memoria.

 

Un periodista de la publicación NY Magazine escribió el año pasado que la posibilidad de que Biden improvise un discurso era algo que su equipo de campaña parecía "estar concentrado en evitar a toda costa".

 

Es por eso que sus simpatizantes respiraron aliviados al ver que fue capaz de superar los debates presidenciales y los discursos de campaña sin decir nada que lo pusiera en un aprieto.

 

También ha realizado sin sobresaltos todas las intervenciones de los pasados dos meses durante el proceso de transición.

 

Otra faceta de su personalidad espontánea y sociable es su propensión a acercarse demasiado a la gente, lo que ha dado lugar a situaciones incómodas, obviamente en tiempos anteriores al coronavirus.

 

En 2019, ocho mujeres lo acusaron por toques, abrazos y besos inapropiados, mientras que la televisión estadounidense mostró videos en los que se le veía saludando a mujeres en eventos públicos con mucha proximidad física.

 

En respuesta, Biden se comprometió a "tener más cuidado" en sus interacciones.

 

Su actitud "tocona" pasó de ser una anécdota a algo más serio cuando en marzo de 2020 una antigua asistente, Tara Reade, alegó que el presidente la agredió sexualmente hace 30 años en Washington.

 

Biden y su equipo rechazaron la acusación y el caso terminó por difuminarse.

 

Aunque sus rivales republicanos intentaron retratarlo como un hombre con demencia senil que está en manos de la izquierda radical del Partido Demócrata, Biden supo salir airoso y se convirtió en el presidente más votado de la historia de Estados Unidos.

 

Curiosamente, al evaluar hace unos años si se animaba a participar o no en la carrera presidencial de 2016, Biden dijo: "Puedo morir como un hombre feliz sin ser presidente".

 

Con información de BBC News.


 

Tags: Joe Biden,, acontecimientos,

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