Estados Unidos reabrirá frontera al ganado mexicano

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos va a levantar la prohibición de más de un año a las importaciones de ganado mexicano con la que buscó impedir la entrada del gusano barrenador del Nuevo Mundo, una plaga ganadera carnívora, informó el viernes el Wall Street Journal.
El artículo, que citó una entrevista con la secretaria del Departamento de Agricultura, Brooke Rollins, sostiene que Estados Unidos tiene previsto reanudar la importación de ganado mexicano en el puerto de entrada de Douglas, en Arizona, dentro de 30 días y, con el tiempo, abrir otros dos en Nuevo México.
El gusano barrenador del Nuevo Mundo se ha desplazado hacia el norte desde Centroamérica y fue detectado en junio en granjas de Texas y en Nuevo México.
La suspensión de las importaciones contribuyó a que los precios de la carne de vacuno en Estados Unidos alcanzaran máximos históricos, lo que perjudicó a los consumidores y ejerció presión sobre el Gobierno del presidente Donald Trump para que redujera los costos.
Los puertos de entrada de Arizona y Nuevo México se encuentran más alejados de las zonas de infestación de la mosca barrenadora en México, y reanudar las importaciones en esos lugares se considera menos arriesgado que reanudarlas en Texas, según los operadores.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y un portavoz del presidente de México no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Plaga impactó comercio ganadero bilateral
La suspensión de las importaciones de ganado mexicano fue impuesta por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en 2025 como medida para evitar la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax), una plaga que deposita sus huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente y cuyas larvas se alimentan de tejido vivo, provocando lesiones graves e incluso la muerte si no reciben tratamiento oportuno.
La enfermedad representa una amenaza para la ganadería y también puede afectar, en casos poco frecuentes, a animales domésticos, fauna silvestre e incluso seres humanos.
Durante los últimos meses, México y Estados Unidos reforzaron la vigilancia sanitaria mediante inspecciones, restricciones al movimiento de animales y programas de control coordinados.
Entre las principales estrategias destaca la liberación de moscas estériles, una técnica utilizada desde hace décadas para reducir la reproducción del insecto y evitar su expansión. Las autoridades sanitarias de ambos países han señalado que la cooperación binacional es clave para contener el avance de la plaga.
El cierre de la frontera al ganado mexicano tuvo efectos importantes en el mercado. México es uno de los principales proveedores de becerros para engorda en Estados Unidos, por lo que la suspensión redujo la oferta disponible para productores estadounidenses.
Los puertos de entrada de Arizona y Nuevo México se encuentran más alejados de las zonas de infestación de la mosca barrenadora en México, y reanudar las importaciones en esos lugares se considera menos arriesgado que reanudarlas en Texas, según los operadores.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y un portavoz del presidente de México no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Plaga impactó comercio ganadero bilateral
La suspensión de las importaciones de ganado mexicano fue impuesta por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en 2025 como medida para evitar la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax), una plaga que deposita sus huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente y cuyas larvas se alimentan de tejido vivo, provocando lesiones graves e incluso la muerte si no reciben tratamiento oportuno.
La enfermedad representa una amenaza para la ganadería y también puede afectar, en casos poco frecuentes, a animales domésticos, fauna silvestre e incluso seres humanos.
Durante los últimos meses, México y Estados Unidos reforzaron la vigilancia sanitaria mediante inspecciones, restricciones al movimiento de animales y programas de control coordinados.
Entre las principales estrategias destaca la liberación de moscas estériles, una técnica utilizada desde hace décadas para reducir la reproducción del insecto y evitar su expansión. Las autoridades sanitarias de ambos países han señalado que la cooperación binacional es clave para contener el avance de la plaga.
El cierre de la frontera al ganado mexicano tuvo efectos importantes en el mercado. México es uno de los principales proveedores de becerros para engorda en Estados Unidos, por lo que la suspensión redujo la oferta disponible para productores estadounidenses.
Con información de Excelsior.